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domingo, 29 de mayo de 2011

Qué es el Acto Moral y cómo es su estructura

 

ACTO MORAL

Es el acto voluntario que se lleva a cabo en una situación de conflicto entre la razón y lo que genéricamente puede llamarse inclinaciones (pasiones, tendencias, sentimientos, intereses, deseos, etc.) teniendo en cuenta la ley moral. A este «tener en cuenta la ley moral», Kant llama «representación de la ley» y el acto moral es, según él, aquel en que lo pensado como objetivamente necesario por la razón se impone también a la voluntad como subjetivamente necesario (ver texto ).

EL PENSADORTexto ILUMINADOR

Immanuel Kant: en qué consiste la moralidad

Sólo un ser racional posee la facultad de obrar por la representación de las leyes, esto es, por principios; posee una voluntad. Como para derivar las acciones de las leyes se exige razón, resulta que la voluntad no es otra cosa que razón práctica. Si la razón determina indefectiblemente la voluntad, entonces las acciones de este ser, que son conocidas como objetivamente necesarias, son también subjetivamente necesarias, es decir, que la voluntad es una facultad de no elegir nada más que lo que la razón, independientemente de la inclinación, conoce como prácticamente necesario, es decir, bueno.

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Fundamentación de la metafísica de las costumbres, cap. 2 (Espasa Calpe, Madrid 1994, p. 80-81).

El acto moral supone conciencia, libertad y responsabilidad en quien lo ejecuta y, siendo todo esto, en definitiva, una actuación del individuo, puede producirse en ocasiones un conflicto entre las decisiones de éste y las necesidades e imposiciones de la sociedad.

ESTRUCTURA DEL ACTO MORAL

Características internas de la acción humana para que sea considerada un verdadero acto humano y, por lo mismo, moral, esto es, susceptible de ser aprobado o rechazado. En la consideración moral de un acto se tienen en cuenta la motivación (por una causa digna o, al contrario, por afán de notoriedad), el fin, del que se ha de tener conciencia y ha de querer ser logrado mediante la acción, la elección adecuada de los medios (no todo medio es moralmente bueno), el resultado de la acción (bueno y querido) y sus consecuencias (previstas) en una situación concreta dada (ver texto ).

Texto ILUMINADOR

Adolfo Sánchez Vázquez: la estructura del acto moral

El acto moral es una totalidad o unidad indisoluble de diversos aspectos o elementos: motivo, fin, medios, resultados y consecuencias objetivas. Lo subjetivo y lo objetivo son aquí como dos caras de la misma medalla. El acto moral no puede ser reducido a uno de sus elementos, sino que está en todos ellos, en su unidad y relaciones mutuas. Así, pues, aunque la intención se encuentre genéticamente antes que el resultado, es decir, antes que su plasmación objetiva, la calificación moral de la intención no puede dejar de tomar en cuenta el resultado. A su vez, los medios no pueden ser considerados al margen de los fines, ni los resultados y las consecuencias objetivas del acto moral tampoco pueden ser aislados de la intención, ya que circunstancias externas imprevistas o casuales pueden dar lugar a resultados que el agente no puede reconocer como suyos.

Finalmente, el acto moral, como acto de un sujeto real que pertenece a una comunidad humana, históricamente determinada, no puede ser calificado sino en relación con el código moral que rige en ella. Pero, cualquiera que sea el contexto normativo e histórico-social en que lo situemos, el acto moral se presenta como una totalidad de elementos -motivo, intención o fin, decisión personal, empleo de medios adecuados, resultados y consecuencias- en unidad indisoluble.

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Ética, Crítica, Barcelona 1978, p. 78.

Quiere decir esto que, en orden a que un acto sea moralmente bueno, lo ha de ser el motivo que lo impulsa, la finalidad con que se hace, los medios que se usan, y el resultado y las consecuencias que se derivan de él necesariamente. Además, el sujeto humano ha de ser consciente, no sólo de lo que le impulsa a actuar, de sus fines y de los medios, sino del resultado y de sus consecuencias, que han de preverse razonablemente. El acento de la moralidad no debe cargarse únicamente sobre la intención del sujeto o sobre el tipo de acción que el sujeto realiza, sino sobre ambas cosas a la vez, de forma indisoluble.

FUENTE:

Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. Todos los derechos reservados. ISBN 84-254-1991-3. Autores: Jordi Cortés Morató y Antoni Martínez Riu.

1 comentario:

  1. La verdad muy bueno lo que me facilitaron para entender a la Etica .Gracias

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